El agua como medicina

Existe una creencia popular de que las grandes ciudades como Nueva York o Japón, incluso la antigua Mesopotamia, son prosperas gracias al flujo de agua que las rodea; el agua en movimiento es sinónimo de avance y prosperidad, basta con observar el agua estancada para darse cuenta de esto. Lo mismo sucede con el cuerpo humano, que está formado por un 75% de agua, el no consumir la cantidad necesaria de agua impide que los órganos trabajen correctamente.

El agua además de ser necesaria para prevenir enfermedades, es eficaz para combatirlas. Éste conocimiento lo han tenido los humanos desde las antiguas civilizaciones, el filósofo Tales de Mileto la considero “oro azul” por sus asombrosas aportaciones a la salud. En el siglo XIX el monje alemán Sebastián Kneipp fue uno de los pioneros en el uso de la hidroterapia; sus pacientes tomaban baños de agua fría o caliente según su padecimiento, recetaba baños de vapor o paños calientes para curar enfermedades y padecimientos.

¿Qué es la hidroterapia?

La hidroterapia consiste en la aplicación del agua como vehículo de calor o frío con fines terapéuticos. Se aprovechan las características del agua que actúan sobre el metabolismo del cuerpo, el sistema nervioso y la circulación sanguínea. Con esto, nos referimos a los diferentes métodos en que se puede utilizar el agua para contrarrestar malestares o aliviar enfermedades. Estos son algunos de los más comunes:

Baño de limpieza.

Nuestro baño para asearnos, debe ser diario. Se recomienda utilizar agua fría, puesto que los baños calientes relajan demasiado, por el contrario la temperatura fría nos hace estar alerta y con la mente despejada. Tomar un baño caliente sólo es recomendable 2 veces por semana. Debemos aclarar que el agua fría no debe ser a una temperatura insoportable, por el contrario, debe de estudiarse la reacción de cada persona para saber cual es la temperatura que se adecua a su cuerpo.

Baños compuestos.

Agregar ciertas sustancias vegetales al agua para bañarnos tiene efectos relajantes y algunas veces en la piel. Agregar aceites, hierbas o sales, son recomendaciones terapéuticas para aliviar malestares como estrés, cansancio, dolores musculares o tensión. Los ingredientes para tomar éste tipo de baños son fáciles de conseguir en tiendas de productos naturales o de cosméticos.

Fomentos.

Un fomento se aplica comúnmente en partes del cuerpo donde es necesario calmar un dolor. Ésta aplicación caliente se usa para relajar los músculos, aliviar los espasmos y jaquecas. Para aplicarlos se mojan lienzos, se exprimen para que solo queden húmedos y se colocan en la parte afectada a la temperatura que soporte el enfermo. Su efecto es relajante y sedante. Se recomienda utilizar paños de algodon o franelas, una vez que ha perdido su temperatura se renueva la aplicación hasta que el enfermo sienta un alivio.

Compresas.

Ésta aplicación se hace con agua fría, es ideal para reducir la inflamación  y relajarse. La parte donde se aplique la compresa debe ser cubierta con un paño seco para que el aire no llegue a la compresa, se coloca hasta que el paño superior se humedezca y se repite el proceso. Cuando se aplica éste proceso la circulación de la sangre mejora, por lo que el enfermo sentirá un agradable bienestar local.

Baño de pies.

Éste baño puede ser frío o caliente, sirve para descongestionar la cabeza y es un buen sedante para el sistema nervioso. Si es caliente el agua, debe cubrir hasta los tobillos; las piernas deben cubrirse con una manta para evitar el paso del aire. Es importante que la temperatura del agua sea soportable para evitar quemaduras. Los pies permanecerán en el agua de 10 a 15 minutos. Cuando termine, es conveniente frotar los pies con un paño de agua fría, secarlos y ponerse calcetines limpios.  Este proceso ayuda al cuerpo a relajarse después de un día agotador, ayuda a conciliar el sueño por lo que es un excelente remedio para el insomnio.

La aplicación de cada tratamiento dependende la temperatura del agua. El agua caliente tiene efectos antiespasmódicos y  analgésicos, aumenta la temperatura del cuerpo. Tiene un efecto sedante por lo que la aplicación prolongada puede causar fatiga.

El uso de agua fría  también tiene efectos relajantes y analgésicos, se utiliza según el padecimiento. El agua fría tonifica los músculos y los tejidos, mejor la circulación de la sangre y estimulan el sistema nervioso, así como el metabolismo.

La hidroterapia tiene una amplia variedad de modalidades; además de los baños y compresas, existen terapias como los lavados, masajes subacuaticos y la natación. El fin es aprovechar las características del agua y su poder curativo.

Los baños sencillos que antes mencionamos, pueden hacerse en casa para aliviar malestares sencillos, pero para problemas más serios existen clínicas donde expertos practican diferentes tipos de  hidroterapia, si te interesa consulta los siguientes sitios:

http://www.dotolo.mx/

http://www.terapia-fisica.com

http://www.physiosportsmexico.com/hidroterapia.php

Fuente y referencias: Curación con el agua, Rubén Villacis Villalba.

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Posted in ESTILO DE VIDA SALUDABLE, Remedios Alternativos
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